518. El tiempo en suspenso.
Narra Tomás Villa.
El tiempo es un animal caprichoso, me doy cuenta cada mañana cuando abro los ojos y la luz dorada se derrama sobre el cuerpo de Dulce, como si el sol, astuto, quisiera probar también la piel que yo ya poseo. Dos semanas han pasado desde aquella intrusión absurda, un eco menor en mi vida que no merece siquiera un nombre, y sin embargo, en este paréntesis suspendido entre días idénticos y noches que parecen eternas, me descubro atrapado en una sensación de dominio tan absoluto