488. Vino y Sombras.
Narra Jean-Pierre.
El olor a humedad mezclado con desinfectante barato me golpea apenas abro los ojos. Estoy en un cuarto que parece olvidado por el tiempo, con paredes amarillentas que alguna vez fueron blancas y un ventilador en el techo que apenas gira, chirriando como un animal herido. Yo también estoy herido, y la ironía no me pasa desapercibida; la sangre seca pegada a mi costado me recuerda que alguien quiso acabar conmigo, que Tomás Villa movió sus piezas para sacarme del tablero. Y sin