274. Ladrillo por ladrillo.
Narra Ruiz.
Hay un tipo de miedo que no se enseña.
No es el miedo a la muerte. A la cárcel. A perder negocios.
Es el miedo que te agarra cuando sabés que alguien rompió el único código que te quedaba. El miedo a lo que sos capaz de hacer cuando ya no tenés nada que perder… y alguien te toca lo único que no.
Mi hija.
No es negocio. No es venganza. No es orgullo.
Es sangre.
Viktor llega en menos de dos horas. Aterriza en jet privado, con cara de funeral y el maletín negro. No hace falta que hable