213. El tiempo en una copa de vino.
Narra Lorena
Ya no sé cuántas copas de champán fingí beber. He pasado por tinto, blanco y espumante, todo para no tener que hablar demasiado. Para no tener que pensar. Para no parecer nerviosa.
Los hombres que me rodean tienen el ego de toros, las manos sudadas de poder fácil y las carcajadas violentas de quienes creen que compran el mundo con una tarjeta negra. Uno, un tal Silvio de Curitiba, lleva veinte minutos contándome cómo su flota de barcos pasó de transportar bananas a mover armamento