Capítulo 86. Torrente salvaje.
Johan volvió a bajar el móvil con esa sensación extraña en el pecho. Era asfixiante tan solo respirar y si a eso le agregaba el sonido de la llamada rechazada por tercera vez, aumentaba su ritmo cardíaco.
En lo único que pensaba era que había regresado a esos días en los que tenía grabada en la cabeza la idea de morir al segundo siguiente o emocionarse de más y llegar a la tumba. Porque se sentía similar.
Y Salomé no quiso contestar. Otra vez.
Cinco días que había abandonado la idea de segui