Capítulo 5. Los favoritos.
—Realmente hay pros en esta situación si lo analizamos— dijo Vito al llegar al lugar que había sido su hogar durante meses.
—No digas estu… ¿Qué clase de pros podría tener esto? —Salomé soltó el cinturón del abrigo con un suspiro, mientras se dejaba caer en el sofá que aún olía a desinfectante.
Vito se encogió de hombros, apoyándose contra el marco de la ventana mientras guardaba sus manos en las bolsas de su campera.
—Uno, ya tachaste eso de tu lista de cosas prohibidas antes del compromiso —