Capítulo 116. Indiscutible.
Con el pasar de los días Salomé vio a su hermana y a Vito volverse más amigos con los escoltas, salvo con Eleazar, a quien entendía por que Théa no mostraba ningún ápice de consideración. Él no la soportaba y ella demostraba que correspondía ese sentimiento.
Vito, sin embargo, era más asiduo en sus muestras de amabilidad con la rubia que se quedaba hasta altas horas de la noche en vigilancia. Y constantemente, se le podía ver al amigo de Salomé acompañándola antes de que ella se moviera de sit