Capítulo 117. Un minuto.
Salomé no quiso bajar y Théa la acompañó, con la misma idea en la cabeza. No interrumpir un momento de ellos dos mientras cocinaban. Ver televisión no era tan malo realmente. Además, Salomé podía enterarse de lo que sucedía en el mundo. Caos, bodas, divorcios, todo tipo de acontecimientos en los cuales ella figuraba siempre, porque, por lo visto no podían olvidar su nombre.
«Julián superó su rompimiento con Salomé Fierro» «Salomé no soportó tanta presión de un cargo serio» «¿La prometida de Jul