Liah
—¡Qué hermosa está! ¿Cuándo una pelirroja ha dejado de ser atractiva y llamativa? —Respiro y me tranquilizo mientras mi cuerpo me traiciona. Era él después de tanto tiempo.
Observo a Sombra que está alerta.
—Siempre será un placer verla.
—¿Qué quiere?
—¿Dónde quedó su amabilidad? No es la misma que tenía cuando me fue a visitar a mi empresa.
¿Visita, empresa? ¡Ah, odio no recordar!
—Mi amabilidad es reservada, no con delincuentes.
—Ahora soy un delincuente.—Se ríe —. Solo he sido más as