Leandro
Pasé toda la noche y parte de la mañana esperando a Liah, una llamada, un mensaje, algo, para poder vernos, pero no hubo nada, ni siquiera un “hola”. Debería dejar que le falte mi ausencia.
Necia, pero yo soy peor, por eso estoy aquí tocando la puerta de su casa una vez más.
—Leandro—dice Kira al abrir la puerta.
—Kira—entró a la casa sin esperar su respuesta—. ¿Tu hermana?
—Mm, no sé. Salió con Kalem. —¿Qué? —. Es tan lindo y atento con ella.
—¿No te cansas de mentir?
—¿Tú no te cansas