Kira
Me va a explotar la cabeza con la rabia que tengo encima.
—Vamos, Liah. Ya llevas encerrada y postrada en esta cama más de una semana y es frustrante. Tienes que seguir.
Me mira y se da vuelta en la cama.
—¡Oye! Entiendo que estabas ilusionada con Leandro.
—Enamorada. Es mi esposo.
—Bien. Enamorada, pero a él no le gustaría verte así. Encerrada, sin comer, solo llorar y llorar.
Me vuelve a ver y se queda en silencio.
—Leandro está muerto y tú solo lo lloraste un día, y dices estar enamorad