Sácame de aquí.
Las palabras fueron como un martillo en el pecho de Catalina, golpeando con tanta fuerza que sintió que por dentro algo se quebraba en mil fragmentos.
Durante un instante, el mundo pareció detenerse a su alrededor y solo quedó el eco de esa acusación que pretendía arrebatárselo todo, como si alguien hubiera arrancado el aire de la habitación.
Su corazón se desgarró, latiendo con violencia bajo sus costillas, pero su rostro permaneció imperturbable, un perfecto velo de control que ocultaba la to