La única palabra que me define es madre.
Catalina observó por la ventanilla del coche mientras avanzaba lentamente por el camino arbolado que conducía a la Mansión Delcourt.
Cuando la silueta de la propiedad apareció imponente entre la neblina, sintió que una presión invisible se apretaba alrededor de su pecho, haciéndole difícil respirar.
Margot la había citado con la excusa de un almuerzo familiar, pero Catalina sabía que podía esperarse cualquier cosa.
Respiró hondo, intentando contener la ansiedad que amenazaba con quebrarla. Vest