Solo sé tú.
Catalina despertó con la sensación de no reconocer el techo sobre su cabeza.
Tardó unos segundos en incorporarse, parpadeando con desconcierto mientras sus ojos se acostumbraban a la luz suave que se filtraba por la ventana, una claridad distinta a la frialdad que había conocido últimamente.
Solo entonces notó que llevaba puesta una camiseta ancha y un short masculino, prendas que olían a detergente limpio y a un aroma inequívocamente masculino.
Olía a Julián.
Ese detalle despertó en ella una m