Sintió un golpe en su pecho, algo que ardía en su estómago, una rabia, recordó cuando Jazmín fue suya, ahora, la vería ser de otro, la perdería, su mandíbula se apretó con fuerza y escuchó el quejido de Larissa.
—Me lastimas, Alex, estás apretando muy fuerte mi mano —dijo ella
—Lo siento…
Ruggero hizo que Jazmín diera una vuelta, y luego se acercaron a ellos.
—¡Es hora de hacer cambio!
—¡¿Cambio?! —exclamó Larissa con duda
—¡Cambio de parejas! —exclamó Ruggero, tomando a Larissa Randle par