Anne lo miró con desprecio, lo odiaba, no era más la persona que conoció, y que consideró ser un gran amigo, casi de su familia, estaba decepcionada.
Él tomó su brazo, estaba nervioso, enfurecido, quería retenerla, pero, no sabía como hacerlo.
—¡Anne, Escúchame, ¡te han mentido! No es así... —dijo con nerviosismo
—¡Mientes! Ahora puedo verte sin máscaras, Daniel, solo eres un narcisista que me ha usado, pero veo lo cruel que eres, ¿Secuestrar a un bebé? Eso es lo peor que has podido hacer. Ah