Leonel envió a sus guardias a revisar por todo ese lugar y dar con esa mujer, pero no encontraron rastro de ella.
—¿Y no habrá sido una alucinación, Anne?
Anne miró con severidad a Ana Fantori.
—Ana, claro que no, si Anne dijo que lo vio, es así —dijo Leonel
—¿Y Matías?
—No te angusties, ya envié más hombres a vigilar la casa, hablé con la nana, todo está bien.
—No molestemos a Felipe con esto, al menos hasta que sepamos si es real o no, lo martirizaremos, ha tenido suficiente —dijo Ana, L