**ÚRSULA**
Intenté razonar con él. No grité, no supliqué. Solo hablé desde la desesperación. Le dije que esto no era justo, que era una mujer adulta, que tenía derecho a decidir sobre mi vida. Le dije que amaba a Klaus, que él no era el monstruo que creía…
Pero fue como hablar con una pared de piedra.
—Tú no sabes lo que es mejor para ti —fue lo único que dijo antes de marcharse, sin girarse siquiera para mirarme una vez más.
Mi tía no me abrazó. No me consoló. Simplemente, me hizo pasar y cerr