Mundo ficciónIniciar sesiónDiego no supo qué pasó, simplemente Sebastián se fue contra un poste, chocando estrepitosamente. Él sintió el golpe detrás de su auto y vio el capó hecho acordeón y humeante. Se bajó y corrió a auxiliar a su amigo, que estaba inconsciente. No sólo llegó él, también llegaron los infaltables curiosos.
—¡Una ambulancia! —Gritó Diego, su amigo estaba con la cara ensang







