Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Sarah volvió con Álvaro, éste la tomó de la mano y la miró expectante.
—Te amo —dijo ella.
—¿No te irás con él?
Ella lo miró y sonrió enamorada.
—Por supuesto que no, mi amor, ¿cómo crees? Te amo a ti, sólo a ti —se puso en punta de pies y lo besó.
—Tuve miedo —le confesó él sin dejar de besarla.







