Capítulo 21 ¡Un lugar para sanar!
Arabella escuchó sus palabras, apretó los labios y no respondió, su vista se dirigió al camino, Ricardo Wash cada vez que quería usaba ese tono duro, ellos habían tenido intimidad esta mañana, estuvieron tan juntos como pueden estarlo un hombre y una mujer, y consideraba justo que ella planteara sus dudas, y aunque él le explico, aún tenía sus dudas
Entendía que era un hombre adulto, no podía haberse mantenido célibe por tanto tiempo, incluso ahora tenía una