Capítulo 109¿Por qué hay que esperar ese juicio?
—Soy yo Amelia, abre por favor—su voz se escuchó como un ruego
Amelia no pudo esperar más, y se decidió por fin, y abrió la puerta y con una seña lo invito a pasar, lo había extrañado muchísimo, tuvo el impulso de abrazarlo, pero se contuvo, sabía que eso no era prudente, no podría soportarlo e irían más allá de un simple abrazo.
— ¿Cómo estás, Amelia? —la miro fijamente se podía ver la ternura en su mirada
—Estoy bastante bien, solo extraño