Los últimos días de enero figuraban en el calendario que pendía de la pared de la oficina presidencial. El día 30 llevaba un perfecto círculo rojo: era el recordatorio visual de la primera reunión del año de la junta directiva de Iwia Corporation.
A las nueve de la mañana los socios y accionistas estaban reunidos, tal y como era la costumbre de cada treinta de enero. La sala de juntas se sentía densa, cargada de una tensa calma. Luis Suárez se puso de pie y se dirigió al podio con una seguridad