Las palabras de los colaboradores, la música ambiental y la marea de buenos deseos desfilaron por el estrado principal en un protocolo que parecía interminable. Justo antes de que se anunciara el vals que precedería a la cena oficial, David caminó con pasos firmes y seguros hacia el micrófono principal. Se dirigió a la audiencia con palabras precisas y contundentes: habló con soltura de los nuevos proyectos de Iwia, de las ambiciosas metas a futuro y expresó su total agradecimiento por los lo