CAPÍTULO 81
JULIAN
El rugido electrónico del simulador vibraba a mi alrededor, haciéndome olvidar por momentos que estaba dentro de una cabina estática y no en una pista real. El equipo Belmont había invertido una fortuna en perfeccionar estos escenarios, y cada giro, cada curva, cada reacción del auto se sentía peligrosamente real. Me repetía una y otra vez que debía concentrarme, que mi cabeza tenía que estar puesta en la pista virtual y en los ajustes que me pedían los ingenieros, pero hab