CAPÍTULO 80
MONSERRAT
El tiempo pasa demasiado rápido. A veces me sorprendo mirando el calendario y preguntándome en qué momento se nos escaparon los días, las semanas, los meses. Ya faltaban apenas unas semanas para nuestro primer aniversario de casados, y con ello también el inevitable recuerdo de una década juntos. Diez años desde que Ignacio me pidió que fuéramos novios y un año desde que juramos ante todos que queríamos pasar la vida juntos.
Me parecía un símbolo perfecto: el mismo día que comenzamos a salir fue el día en que, años después, nos casamos. Era como si el destino hubiera tejido una línea recta que nos llevara hasta aquí.
Ignacio y yo estábamos sentados en la sala, después de cenar, hablando de cómo nos gustaría celebrar nuestro aniversario. Él tenía esa chispa en los ojos que aún hoy, después de tanto tiempo, me hacía sentir segura y querida.
—¿Y si hacemos un viaje? —propuso con entusiasmo—. Algo para recordar nuestra luna de miel, volver a sentir esa emoción de lo