CAPÍTULO 44
MONSERRAT
Desde que puse un pie en el evento de la presentación del nuevo coche de Belmont, sentí que todo era distinto. No era la primera vez que asistía a una de estas fiestas; había estado en muchas antes, correteando entre los pasillos, escondiéndome detrás de las mesas y observando a mi abuelo cerrar negocios importantes mientras mi abuela se aseguraba de que nadie me dejara sin postre. Pero ahora… ahora la niña había quedado atrás.
Ya no era la nieta pequeña que jugaba en los