CAPÍTULO 43
IRINA
No debía estar allí. Ese día ni siquiera me correspondía cubrir el evento, pero cuando escuché que la empresa Belmont presentaría su nuevo coche híbrido supe que tenía que conseguir una invitación, costara lo que costara. Me aferré a esa idea con una insistencia casi desesperada y, después de varias súplicas, mi jefe terminó cediendo. Entendía que todos querían asistir a un evento así y me terminó haciendo el favor.
Esa noche el lugar brillaba. Luces blancas, cámaras de televi