CAPÍTULO 15
IRINA
El salón estaba lleno de luces, música y perfume caro. Todo parecía sacado de una película… hasta que la vi entrar.
Monserrat.
Con un vestido azul.
Azul.
No rojo, como me había dicho.
Ella sabía perfectamente que yo también usaría azul. Lo habíamos hablado semanas antes, mientras hacíamos fila en la cafetería. “No quiero destacar mucho”, me dijo. “Voy a ir de rojo oscuro, algo sencillo.” Yo, estúpidamente, le creí. Planeé mi maquillaje, mis accesorios y hasta el peinado pensan