Mateo actuó con rapidez.
O más bien, después de recibir las órdenes de Alejandro, ya sabía más o menos lo que Lucía quería hacer.
Por eso, el acuerdo de divorcio ya estaba preparado desde hace tiempo.
Lo escuchó decir:
—Aunque usted no va a necesitar nada, el señor quiere que se quede con la mitad de los bienes del Señor Torres.
—Si se fuera con las manos vacías, sería como faltar al respeto a sus decisiones pasadas.
Tres años de matrimonio. Todo lo que había dado en ese matrimonio merecía una c