Lucía estaba medio dormida cuando sonó el celular.
Era Ricardo. Al escuchar que era él, Lucía preguntó:
—¿Qué quieres a estas horas de la noche?
—Felipe está con nosotros.
Lucía se quedó callada. Al oírlo, la mano que sostenía el celular se tensó y su tono se volvió más sombrío:
—¿Y qué?
—Bebió muchísimo. ¿Vienes a recogerlo?
—Llama a Jenifer.
Sin esperar a que Ricardo dijera nada más, Lucía colgó directamente.
Del otro lado de la línea, los chicos acababan de salir después de beber y estaban pa