La respiración de Felipe se volvía cada vez más inestable.
Apretó con más fuerza la muñeca de Lucía:
—¿Acaso no sabes qué relación tengo yo con Sebastián?
—¿Y a mí qué me importa tu relación con él?
Felipe se quedó sin palabras.
Lucía continuó:
—En cuanto firmes el acuerdo de divorcio, él y yo, ambos solteros, lo que sea que hagamos será completamente legítimo.
—En cambio tú, con el escándalo que tienes ahora, si te divorcias, lo tuyo con Jenifer no va a ser nada legítimo.
Antes, cuando su matri