CAPÍTULO 22: EL JUEGO DE LA ARAÑA (POV VIKTORIA)
El aire de Moscú siempre tiene un sabor metálico, un recordatorio constante de que aquí la supervivencia no es un derecho, sino un logro diario. Me encontraba en mi despacho privado, una habitación acristalada que dominaba las luces frías de la ciudad, sosteniendo una copa de vodka helado. En la pantalla frente a mí, un mapa de calor mostraba la actividad de la red privada de Alexander en Nueva York.
Sonreí. Alexander cree que es el arquitecto d