La luz de la tarde se filtraba a través de los ventanales altos del Museo Elíseo, donde se celebraba una gala privada en honor a las donaciones realizadas por la Fundación Vólkova. Era un evento discreto, solo para figuras influyentes y con acceso por invitación personalizada.
Aelin no tenía intención de hacer más apariciones públicas esa semana, pero el anfitrión —un viejo amigo de Darian y aliado de la familia Vólkov— le pidió que asistiera, aunque fuera por una hora.
—Solo quiero que te mu