Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa antigua casa de Eliot amanecía bañada en una luz dorada que se filtraba a través de las persianas. El silencio era espeso, apenas interrumpido por el tictac del reloj y el rumor del viento que se colaba por alguna rendija. Sobre la mesa de noche, una taza de café tibio y un vaso de agua esperaban sin prisa.
Eliot se acercó despacio, observando el perfil dormido de Seiya. Tenía el cabello revuelto y la pie







