Capítulo 143. Manos vacías.
El pasillo estaba frío. Las casas de piedra de Verona eran así, tardaban en retener el calor, aunque la calefacción llevara horas encendida. Shun caminó hacia las escaleras con su pijama y las pantuflas puestas, pensando en algo dulce. Bajó despacio, cuidando el equilibrio en la penumbra. Cuando llegó al primer piso y dobló hacia la cocina, la escena de la sala lo detuvo un momento.
Nataniel dormía en el sofá con un libro cerrado sobre las piernas y la cabeza ligeramente inclinada. Kyle dormía