Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa casa estaba en silencio, pero Eliot no encontraba paz en ninguna habitación. Habían pasado ya un par de horas desde que Seiya salió dando un portazo, y la furia inicial que lo mantenía rígido se estaba desmoronando. En su lugar quedaba algo peor: la preocupación y la culpa que siempre lo perseguían después de las peleas.
Sabía que tenía la maldita costumbre de decir cosas que h







