De vuelta en México, Thiago se mantenía en completo silencio, pues ¿Qué más puedes decir? Sí, el hombre frente a ti, tiene todo el poder.
En este momento, Thiago, aunque por dentro lo estuviera carcomiendo la ira, debía mantener la calma, ya había perdido mucho y aún estaba por perder más, pero, si continuaba remando contracorriente, era claro que las cosas no acabarían nada bien.
- Señor Meisel, aquí mismo está el señor Cedeño y me complace decirle que, ha aceptado todas las peticiones. Yo mi