Acto seguido, una fuerte bofetada se escuchó en la sala de aquella mansión. Dayana tomó su pequeña maleta y comenzó a caminar hacia el recibidor.
- ¡DAYANA! ¡CON UN PUTO CARAJO! ¡VEN AQUÍ! -gritó Thiago caminando hacia ella y sobándose la mejilla impactada.
- ¿QUÉ DEMONIOS QUIERES? ¿POR QUÉ DEMONIOS AHORA TE ME APARECES POR TODOS LADOS? ¡LLEVABAS UN PUTO MES FUERA! —¡JAMÁS VENÍAS A ESTA CASA! -gritó Dayana sintiendo cómo las lágrimas salían por cuenta propia.
Ella había llegado a esa mansión por