Dayana sentía que el corazón le dolía, pero eran ciertas sus palabras, ella no había llorado por ella, todo este dolor era impulsado por las lágrimas y preguntas sin respuesta de su pequeño Rui.
Ella se culpaba, pues de no haber continuado con ese matrimonio, de no haber aceptado casarse, de haber puesto más resistencia, de no haber aguantado por años esta situación, el pequeño Rui ahora no tendría el corazón roto.
- ¿Para qué Dayana? ¿Para que fue este maldito matrimonio? -decía mientras camina