—Eras una linda chica —dijo Max, sosteniendo una fotografía de Trinidad en la que se apreciaba el bello rostro que había tenido en vida.
Trazó una línea desde la fotografía de Misael en su mural y la pegó allí.
—Esto se pone cada vez peor, Rojas. La muerte ronda a tu magnate. ¿Será que el fantasma no está tan muerto como pensábamos? ¿Será que no era quien pensábamos?
Al atardecer, el médico forense comprobó las sospechas que tenían. La causa de muerte había sido asfixia por estrangulación.
—Hay