Misael miró la mano del muchacho y luego a su joven rostro.
—¿Qué clase de jugarreta es ésta? ¿Quieres burlarte de mí?
—Claro que no, Misael. Quiero que seamos socios.
Misael sonrió de mala gana.
—¿Por qué?
—Porque eres el mejor en esto, por qué más va a ser.
—No quiero tener nada que ver con las empresas de Frederick.
—No se usará capital de las empresas Overon y no estarán involucradas en modo alguno. Quiero invertir unos ahorros, un premio que gané durante mis estudios. Y confío en ti, sé q