El pi-pi-pi de aquel monitor médico fue música en los oídos de Neck, en la que fue, sin duda alguna, la noche más larga y angustiosa de su vida.
Nunca había tenido tanto miedo del paso de las horas. Le aterraba que llegara el momento en el que ella se fuera de este mundo sin lograr despedirse, sin perdonarlo por ser un total idiota, por amarla de más durante toda la vida… y ahora en el momento cumbre de sus vidas… resultaba que la había amado de menos.
Miró en su interior, solo para darse cuen