Después de seis meses de luna de miel, Ivette y yo regresamos a nuestro hogar en Mykonos. Habíamos disfrutado de nuestro viaje alrededor del mundo y estábamos felices de regresar a casa, juntos y enamorados como nunca antes.
Nuestra casa de dos plantas era perfecta para nosotros, con una vista impresionante del horizonte de Mykonos al atardecer y un ambiente cálido y acogedor. Si bien la pequeña Villa no se podía comparar en tamaño con la de los Kronos, era un sitio agradable, moderno, y con to