VINCENT DE OURIOL
Los días que siguieron aquel suceso en el areopuerto, solo los puedo catalogar como «exquisitamente difíciles».
Exquisito porque si, Era un sueño cumplido estar en los brazos de la mujer que amaba, y con la que deseaba pasar el resto de mi vida; pero sin dudas el escándalo que se desató sobre nosotros tenía la magnitud y la fuerza de un gran y devastador Tsunami.
Mi madre, la duquesa de Ouriol , casi dió gritos de alegria cuando súpero la impresión de verme la cara morada p