Mundo ficciónIniciar sesiónComo si no fuera poco con estar supuestamente deprimida y mal de la cabeza, Luna ahora me miraba de lejos, como si fuera una extraña. Claro, ella nunca me vio en mi papel de jefa, gritando y mandando a matar gente.
Hasta la nena medio me esquivaba o casi no hablaba cuando estaba cerca de mí. Me sentí más mierda. La única que entendía era Isabella, para el resto, hasta para Fabiola se me estaban volando los pajaritos.
Quise pedirle discul







