Max
"Mi Titán."
Fueron apenas dos palabras.
Suaves, vestidas de ternura, pero me golpeó con la fuerza de un trueno. No por lo que significaba, sino por lo que venía detrás.
Porque ella me la había dicho.
Porque ella, después de todo, me había elegido ese apodo. Uno que no se le da a cualquiera. Uno que pesa.
Mi pecho se expandió como si me hubiera llenado de aire nuevo.
Mi Motita no lo sabía, pero me estaba haciendo temblar desde adentro.
Me quedé mirándola, sabiendo que cualquier movimiento