Capítulo 130: Mamá no está...
Sofía
A pesar del pacto que habíamos hecho entre las tres, supe que Paulina nunca me lo perdonaría si no sacaba a sus hijos de ese infierno.
—Entramos juntas, salimos juntas —había dicho.
Pero en cuanto escuché los disparos, supe que esa promesa se rompería.
La ambulancia nos esperaba fuera de la fábrica. Apenas cruzamos las puertas con los niños en brazos, el equipo médico nos rodeó.
Solo escuchaba los gritos, las camillas yendo y viniendo, el llanto apagado de Magda, la respiración irregul