MATTHEW GRAYSON
Al principio creí que lo más prudente sería mandar a hacer la prueba de paternidad a Estados Unidos, pero temía que fuera alterada. Últimamente todo lo que me rodeaba parecía estar siendo profanado por Sharon o por mi madre, así que acepté que lo hicieran en uno de los laboratorios de mayor prestigio en México, aquí, donde pocos me conocían y, aparentemente, a nadie le importaba lo que hacía o no.
Era cuestión de tiempo para descubrir si ese niño era mi hijo, y si lo era, agreg