Mundo ficciónIniciar sesiónJULIA RODRÍGUEZ
Mis días se volvieron una rutina insoportable. Despertaba con náuseas, pero no podía vomitar en cualquier momento, no mientras Matthew estuviera presente. Tenía que aguantar mis mareos, tenía que comer cosas que en otro momento no me hubieran parecido asquerosas, maquillaba mi tez pálida y verdosa, y mis ojeras pronunciadas. Todo para que Matthew no se diera cuenta de nada.







